lunes, 2 de noviembre de 2009

Salvador


Negrazo, venga
con su negraza.
¡Aire con aire,
que el sol abrasa!
Mire la gente,
llamando pasa;
gente en la calle,
gente en la plaza;
ya nadie queda
que esté en su casa...
Coco, cacao,
cacho, cachaza,
¡upa, mi negro
que el sol abrasa!
NICOLAS GUILLEN

viernes, 16 de octubre de 2009

La verdulera, su hijo y las cebollas

Cebolla
luminosa redoma
pétalo a pétalo
se formó tu hermosura
escamas de cristal
te acrecentaron
y en el secreto de la tierra oscura
se redondeó tu vientre de rocío.
Bajo la tierra fue el milagro

y cuando apareció
tu torpe tallo verde,
y nacieron tus hojas
como espadas en el huerto,
la tierra acumuló su poderío
la tierra así te hizo, cebolla,
clara como un planeta,
y destinada a relucir,
constelación constante,
redonda rosa de agua,
sobre la mesa de las pobres gentes.


Pablo Neruda



























Ella vende verduras.
Su hijo va mirando el mundo

Colores


Hoy dejadme

a mí solo

ser feliz,

con todos o sin todos,

ser feliz

con el pasto y la arena,

ser feliz

con el aire y la tierra,

ser feliz,

contigo, con tu boca,

ser feliz.

sábado, 3 de octubre de 2009

Inmóvil en la luz, pero danzante


luz que no se derrama
diamante sol
absorta luz
palabras robadas a un poema de octavio paz

domingo, 27 de septiembre de 2009

ASI SE BAILA EL TANGO

Aquí está la elegancia.
¡Qué pinta! ¡Qué silueta!
¡Qué porte!
¡Qué arrogancia!
¡Qué clase pa'bailar!
Así se corta el césped mientras dibujo el ocho,
para estas filigranas yo soy como un pintor.
Ahora una corrida, una vuelta, una sentada...
¡Así se baila el tango, un tango de mi flor!





Todas las danzas han sido sagradas en su origen. Una danza imita siempre un arquetipo y conmemora un momento mítico.
Mircea Elíade.
El mito del eterno retorno.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Despeinada Primavera







Un viento melancólico barría
nubes en flor, apenas nubes,
y en el jardín volaban hojas
¡oh despeinada primavera!


Octavio Paz

sábado, 19 de septiembre de 2009

Palermo


Un solo balcon y ninguna flor


Una cigarrería sahumó como una rosa el desierto.
La tarde se había ahondado en ayeres;
los hombres compartieron un pasado ilusorio.
Sólo faltó una cosa: la vereda de enfrente.
A mí se me hace cuento que empezó Buenos Aires:
la juzgo tan eterna como el agua y el aire.
Jorge Luis Borges