sábado, 19 de septiembre de 2009

Palermo


Un solo balcon y ninguna flor


Una cigarrería sahumó como una rosa el desierto.
La tarde se había ahondado en ayeres;
los hombres compartieron un pasado ilusorio.
Sólo faltó una cosa: la vereda de enfrente.
A mí se me hace cuento que empezó Buenos Aires:
la juzgo tan eterna como el agua y el aire.
Jorge Luis Borges

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