Aquí está la elegancia.¡Qué pinta! ¡Qué silueta!
¡Qué porte!
¡Qué arrogancia!
¡Qué clase pa'bailar!
Así se corta el césped mientras dibujo el ocho,
para estas filigranas yo soy como un pintor.
Ahora una corrida, una vuelta, una sentada...
¡Así se baila el tango, un tango de mi flor!
Todas las danzas han sido sagradas en su origen. Una danza imita siempre un arquetipo y conmemora un momento mítico.
Mircea Elíade.
El mito del eterno retorno.

